Tendencias Globales de Talento 2026: de la función de RR. HH. al sistema operativo del negocio
Jaime Sol
El estudio Tendencias Globales de Talento 2026 de Mercer sitúa al departamento de Recursos Humanos en un punto de inflexión claro: dejar de ser un habilitador de procesos para convertirse en un arquitecto del trabajo y del valor empresarial.
La evidencia es contundente. Más de 11.800 profesionales a nivel global confirman que las dos fuerzas que están redefiniendo las decisiones organizativas son la escasez de talento y la aceleración digital. Esta combinación está tensionando los modelos tradicionales y obligando a repensar, desde la raíz, cómo se diseña el trabajo.
El elemento diferencial del informe no está en identificar tendencias, está en evidenciar una brecha estructural: las organizaciones entienden el cambio, pero aún no están preparadas para ejecutarlo.
Uno de los ejemplos más claros es la inteligencia artificial. El discurso ha evolucionado hacia el impacto en negocio, pero el estudio señala que el verdadero retorno vendrá de rediseñar el trabajo desde cero, partiendo de una pregunta clave: qué trabajo debe hacerse y cómo se distribuye entre personas y tecnología.
Aquí emerge una tensión relevante. Aunque el 72% de los inversores considera que las organizaciones que integran personas e IA generan una ventaja competitiva clara, solo alrededor de un tercio de las compañías cree estar preparada para combinar de forma efectiva capacidades humanas y tecnológicas. La brecha entre ambición y ejecución es evidente.
Este cambio de enfoque implica asumir que el diseño del trabajo pasa a ser una capacidad estratégica. De hecho, el 63% del C-level considera que rediseñar el trabajo para integrar IA será la prioridad del departamento de personas en el próximo año.
En paralelo, el informe refuerza una idea que ya se está consolidando en compañías líderes como Mercer: las skills se convierten en la verdadera unidad de gestión del talento. Sin embargo, el 53% de los empleados reconoce no sentirse preparado para las competencias del futuro, mientras que el 55% de los ejecutivos admite que las capacidades de talento existente están siendo infrautilizadas.
La consecuencia de esto es que la gestión del talento deja de ser un ejercicio de planificación para convertirse en una cuestión de riesgo empresarial.
Otro de los ejes clave es el liderazgo. El modelo que emerge exige gestionar paradojas: eficiencia y crecimiento, tecnología y humanización, corto y largo plazo. En este contexto, hay un dato especialmente revelador: el 62% de los empleados considera que los líderes están subestimando el impacto emocional y psicológico de la IA. Ignorar esta dimensión compromete directamente la adopción y el valor de la transformación.
Por último, el estudio también introduce una reflexión crítica sobre la propia función de Recursos Humanos. El 45% de los responsables reconoce el riesgo de perder relevancia si no acelera su transformación. La evolución pasa por integrarse plenamente en el sistema de creación de valor, trabajando de forma coordinada con negocio y tecnología.
En definitiva, el estudio Tendencias Globales de Talento 2026 plantea un cambio de paradigma: el futuro del trabajo se construye desde el rediseño intencional del trabajo. Las organizaciones que avancen en esta dirección serán las que consigan convertir la combinación de personas y tecnología en una ventaja competitiva sostenible.