Mercer se convierte en Marsh.

¿Puede una PYME permitirse cuidar la salud de sus empleados? 

La verdadera pregunta, hoy, es si puede permitirse no hacerlo. El estudio global Health on Demand muestra una señal clara: los empleados de pequeñas y medianas empresas son el colectivo que menos confía en poder costear la atención sanitaria que necesita. Para una PYME, esta brecha entre necesidad y cobertura no es solo un asunto de bienestar: es un factor que impacta en continuidad operativa, productividad y costes.

Una brecha que ya está afectando al negocio

Los trabajadores de empresas de 250 empleados o menos son los que perciben mayor dificultad para acceder y pagar atención médica. Y el efecto es inmediato: más del 75% reconoce haber retrasado la búsqueda de atención médica en los últimos dos años por motivos económicos.
Cuando se aplaza una consulta o un tratamiento, el problema rara vez desaparece: suele llegar más tarde, más caro y con mayor impacto. El resultado es conocido por cualquier PYME: absentismo, bajas más largas, menor rendimiento y un entorno de trabajo con más incertidumbre.

Qué valoran realmente los empleados de una PYME

La buena noticia es que, en PYMEs, marcar la diferencia no requiere programas complejos. Los empleados priorizan beneficios muy concretos y “accionables”:

  • visitas médicas con facilidad de acceso,
  • especialistas sin esperas excesivas,
  • medicación con apoyo en el coste.

En otras palabras: no hace falta ofrecer de todo; hace falta ofrecer lo que de verdad se usa. Cuando una PYME cubre bien estas necesidades básicas, reduce el estrés financiero de su plantilla, gana confianza y refuerza su propuesta como empleador en un mercado donde atraer y retener talento es cada vez más difícil.

“Eso es para grandes empresas”… ya no

Muchas PYMEs siguen pensando que un seguro de salud colectivo está fuera de su alcance. Sin embargo, existen soluciones diseñadas específicamente para este segmento. Productos como Select permiten contratar cobertura desde dos empleados, con primas competitivas y condiciones que habitualmente se asocian a colectivos mayores.

Además, en España, las primas de seguros de salud pagadas por la empresa pueden ser deducibles fiscalmente (según normativa y límites aplicables), lo que reduce el coste real y mejora el retorno de la inversión.

Cómo empezar en 3 pasos

  1. Escucha a tu plantilla: una encuesta breve identifica qué coberturas aportan más valor.
  2. Déjate acompañar por un especialista: un corredor con experiencia en PYMEs puede comparar mercado y negociar mejores condiciones.
  3. Comunícalo bien: el beneficio funciona cuando se conoce y se utiliza; una comunicación clara multiplica su impacto.

Conclusión: cuidar la salud en una PYME no es un “extra”. Es una inversión práctica para reducir riesgos, mejorar la experiencia del empleado y construir una empresa más estable y competitiva.

Preguntas Frecuentes:

Sí. Las PYMEs también pueden acceder a seguros colectivos de salud: existen soluciones diseñadas específicamente para empresas de menor tamaño, con requisitos de contratación muy flexibles y cobertura disponible desde dos empleados (según aseguradora y condiciones del producto).

Un ejemplo es Select, una alternativa pensada para este segmento que ofrece condiciones negociadas y un enfoque de contratación simplificado, de modo que la empresa puede proporcionar un beneficio de salud competitivo sin necesidad de ser una gran corporación. En la práctica, esto permite a muchas PYMEs ofrecer coberturas y servicios que, habitualmente, se asocian a programas disponibles solo para organizaciones de mayor volumen.

Nuestro estudio Health on Demand señala que los empleados de PYMEs (empresas de 250 o menos trabajadores) constituyen uno de los colectivos más vulnerables desde el punto de vista de la seguridad financiera frente a la salud. En particular, es el grupo que muestra menor confianza en su capacidad para costear la atención médica que necesita cuando la requiere.

Además, el estudio recoge un dato especialmente relevante: más del 75% de estos empleados declara haber retrasado atención médica por motivos económicos en los últimos dos años. Este comportamiento no solo puede agravar problemas de salud por falta de diagnóstico o tratamiento a tiempo, sino que también puede impactar en la productividad, el absentismo y la experiencia del empleado.

En España, las primas de seguros de salud abonadas por la empresa para sus empleados pueden ser deducibles fiscalmente como gasto, siempre dentro de los límites y condiciones establecidos por la normativa vigente y en función de cómo esté estructurado el beneficio (por ejemplo, el tratamiento fiscal puede variar según el diseño del plan y la política de retribución/beneficios de la compañía).

Dado que la deducibilidad y el tratamiento fiscal pueden depender de las circunstancias específicas de cada empresa, se recomienda validarlo con un asesor fiscal para confirmar el encaje normativo en cada caso concreto.

      Related products for purchase
      Related Solutions
      Related Insights
      Related Case Studies