Inteligencia Artificial en empresas en Chile
06 mayo 2026
Inteligencia artificial en empresas en Chile: el desafío está en cómo se trabaja
La inteligencia artificial se ha instalado con fuerza en la agenda de las empresas en Chile. Su potencial para mejorar la productividad, optimizar procesos y apoyar la toma de decisiones ha impulsado su incorporación en distintas áreas del negocio.
Sin embargo, ese avance no ha sido homogéneo. En muchas organizaciones, su uso convive entre equipos que la integran activamente y otros que aún no encuentran cómo aplicarla en su trabajo cotidiano. La diferencia no está en la tecnología disponible, sino en cómo las organizaciones están preparadas para usarla.
Hoy el desafío no es incorporar inteligencia artificial, sino lograr que las organizaciones estén preparadas para usarla con sentido. Eso implica desarrollar capacidades, generar claridad en su uso y adaptar y repensar la forma en que se trabaja.
Director de Transformación de Mercer Chile
De la implementación a la integración
En muchas organizaciones, la inteligencia artificial se aborda como un proyecto tecnológico: se implementan herramientas, se desarrollan pilotos y se despliegan soluciones. Pero el desafío principal no está ahí.
El punto crítico es cómo estas herramientas se integran en la forma en que las personas trabajan. Cuando no existe confianza en el sistema, claridad sobre el uso o las capacidades necesarias para aplicarlas, la adopción se ralentiza y el valor se diluye.
Esto también se relaciona con la percepción de las personas frente a la inteligencia artificial. A nivel global, ha aumentado la preocupación por su impacto en el empleo, lo que influye en la disposición a utilizarla. En el contexto chileno, esto se traduce en cautela, dudas operativas y, en algunos casos, resistencia indirecta.
Personas y capacidades: el punto de inflexión
Un error frecuente ha sido abordar este desafío únicamente desde la capacitación. Si bien formar a las personas es necesario, no es suficiente. En la práctica, las organizaciones que están avanzando en la adopción de inteligencia artificial están dejando atrás los enfoques tradicionales de formación, y están integrando estas herramientas directamente en el trabajo. Esto implica priorizar el aprendizaje en contextos más que depender exclusivamente de capacitación formal, a través de:
- La experiencia
- El acompañamiento
- El uso en tareas reales
Y un ingrediente más:
Aquí, los líderes capaces de comunicar sus propios procesos, sus éxitos y aprendizajes, generan esa confianza adicional de que la transformación involucra a todos.
Las organizaciones más avanzadas abordan el desafío como una oportunidad de repensar cómo se trabaja. La inteligencia artificial no solo automatiza tareas; nos permite repensar cómo se toman decisiones, cómo se distribuyen responsabilidades y el cómo cambia el rol de las personas en las organizaciones.
Gobernanza y claridad para capturar valor
A medida que crece el uso de inteligencia artificial, aparecen preguntas clave ya no tanto sobre qué herramientas utilizar, sino sobre la responsabilidad y el accountability de las personas.
Definir marcos claros reduce la incertidumbre, acelera la adopción y promueve el uso responsable, pero es una respuesta incompleta sin considerar a personas – de carne y hueso-que se adueñen de las decisiones… y de sus consecuencias.
El foco está en acompañar a las organizaciones en este proceso. Fernando Vélez lo resume así:
El impacto de la inteligencia artificial no depende tanto de la herramienta, sino de cómo las organizaciones son capaces de asimilarla a su sistema, y aprovechar la oportunidad para mirar con otros ojos su forma de trabajar, más allá de ‘BAU con IA’. Este mindset diferencia a las compañías que están logrando capturar valor significativo.
Director de Transformación de Mercer Chile